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Digimon Adventure tri.: El regreso de los niños elegidos

Por Yer_Wells

En 2014 Digimon Adventure cumplía quince años. Para celebrarlo, Toei Animation anunciaba una serie de películas con una nueva aventura de los primeros niños elegidos. ¿Está a la altura de las circunstancias? ¡Lo analizamos!

Conviene aclarar que esta historia se sitúa solamente tres años después de lo ocurrido en Digimon 02; no en vano, hay algunas referencias a los segundos niños elegidos durante esta serie. Un extraño error informático está afectando a todos los Digimon del mundo, volviéndolos hostiles y rebelándose contra todo. Así pues, nuestros ocho niños elegidos, en compañía de una chica nueva llamada Mei y su criatura Meicomoon, deberán hacer frente a esta nueva y extraña amenaza, la más grande hasta ahora…

Podríamos definir las seis películas (o veinticuatro episodios, como prefiráis) como un producto de luces y sombras. Uno de los mayores problemas es su escasa calidad argumental, pervirtiendo en ocasiones el material original y recurriendo a tramas que ya hemos visto en repetidas ocasiones (la corrupción de datos digitales ya resulta cansina…). Además, resulta chocante que tantas horas de narrativa se echen por la borda con un exceso de peleas innecesarias y metraje centrado en tramas de relleno que no aportan nada a la historia central. Pero lo que resulta todavía más molesto es que, teniendo nada más y nada menos que 24 episodios, queden numerosas preguntas en el aire que, presumiblemente, se responderán en un futuro proyecto.

Por otro lado, Mei aporta poco o nada al argumento, más allá de ser la nueva amiga del grupo original, quejarse de aspectos que no vienen al caso y recordarnos lo mucho que quiere a su Digimon. Casi da la sensación de que únicamente ha sido puesta como dislate argumental, justificado porque precisamente su compañero digital es el causante del desaguisado general; en otras palabras, la serie podría haberse sostenido sin problema alguno sin la existencia de Mei, algo de lo que la propia productora es consciente cuando apenas tiene un par de líneas en los episodios, y prácticamente nula presencia hacia el final de la aventura.

Por último, la serie parece haberse olvidado de la segunda generación de elegidos, Davis y compañía, lo cual es grave teniendo en cuenta dos aspectos: primero, que nada más comenzar la historia se nos cuenta que han desaparecido misteriosamente… ¿y nadie se da cuenta? ¿No se molestan en buscarlos sus propios amigos, especialmente Kari y T.K., que compartieron aventuras con ellos? Y en segundo lugar, la presencia de la figura de Digimon Emperador (pese a no ser él mismo) y su dispositivo digital, ¿no debería servir para intentar enfocar por ahí la trama? ¿Por qué se ignora este hecho continuamente?

A pesar de todo lo dicho, Digimon Adventure tri. cuenta con aspectos positivos que, en cierta parte, compensan la excesiva simpleza argumental y esos agujeros de guión. La animación, por ejemplo, brilla en casi todo momento a un nivel excelente. Es una gozada ver ciertas escenas y los combates con tal calidad de movimiento, efectos de luces y sombras, juegos de contrastes y espectacularidad visual; a pesar de la polémica suscitada en un inicio cuando se presentó el nuevo estilo animado, bien es cierto que tocaba renovarse o morir, y a pesar del drástico cambio la esencia sigue ahí, con un nuevo look que moderniza a los personajes originales.

La banda sonora es una evocadora llamada a la nostalgia, que nos retrotraerá a aquellos mañanas en las que veíamos diariamente en La 2 las aventuras de estos niños en un apasionante mundo digital. Las piezas acompañan con acierto a los momentos más épicos de la trama, y saben cuando dar con la tecla (nunca mejor dicho) para tocarnos la fibra sensible y emocionarnos como si aún fuéramos chavales. Bien es cierto que hay un exceso de uso de la melodía Butterfly, que se emplea prácticamente en cada episodio, pero resulta tan épica y maravillosa que no podemos evitar incluso tararearla cuando se reproduce.

Y hablando de excesos, algo que resulta un tanto molesto es que nos obliguen a contemplar el proceso de digievolución cada vez que se produce, algo que puede llegar a ocurrir incluso varias veces en un mismo episodio. Se entiende que se muestre todo ello la primera vez que ocurre una evolución nueva, pero no resulta necesario enseñarlo en cada ocasión. Afortunadamente, la serie parece aprender de este error, y en los últimos episodios unifica todas las digievoluciones en una sola pantalla para ahorrarnos los casi cinco minutos de metraje que se perderían en el proceso.

Atentos, por cierto, ya que se nos muestra una nueva forma de una evolución que ya conocíamos hacia el final de todo y resulta uno de los momentos más épicos de esta nueva serie. Cabe mencionar también que, al igual que sus espectadores, los niños elegidos han madurado, y la trama se torna más oscura, llegando a una resolución que sorprende y resulta inevitable. Todo un acierto que muestra que no siempre todo sale como deseamos.

Con todo lo dicho, Digimon Adventure tri. agradará a todos aquellos que hemos crecido con estos monstruos digitales, y nos envolverá en una caliente y cómoda manta de nostalgia que, quizá (sólo quizá), hará que pasemos por alto sus fallos y pequeños incongruencias. Si somos capaces de conseguirlo, pasaremos un rato más que entretenido y reviviremos nuestra infancia desde una nueva perspectiva un tanto más adulta.

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Sobre el autor...

Yer Wells

Lector de manga desde hace más de diez años y habitual redactor sobre este campo. Me maravillan las historias raras y busco sorprenderme en cada lectura. Lo mainstream no está reñido con la calidad.

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