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Navidades a la japonesa

Siendo la Navidad una celebración originada en la religión cristiana, no sorprende en absoluto que Japón, donde esta religión, a pesar de ser minoritaria es practicada, celebre el nacimiento de Jesucristo de maneras muy similares a como hacemos en Occidente. Al fin y al cabo, festividades tan impropias del País del Sol Naciente como Halloween o San Valentín también son celebradas allí.

Centrándonos ya en lo que nos ocupa, si presenciamos la Navidad en Japón encontraremos, como no, una ingente cantidad de luces de todos de todos los tamaños y colores, e incluso auténticos espectáculos visuales que no reparan en costes. Las parejitas de enamorados se pasean por las iluminadas calles profesándose su amor y disfrutando del siempre acogedor ambiente estival. Sin embargo, en contraste con la cultura occidental, quizá más recargada de adornos y decoraciones, allí no se estila tanto lo de llenar la casa de figuras, motivos navideños o luces de colores.

El mundo gastronómico también tiene sus peculiaridades en Japón durante el periodo navideño. Así, por ejemplo, es sumamente habitual que los restaurantes KFC se llenen de gente dispuesta a zamparse un buen bote de pollo frito. Todo ello se originó debido a una campaña lanzada hace tiempo por la propia compañía cuyo eslogan era Kentucky for Christmas. Se ve que caló hondo entre el público nipón y desde entonces es casi una tradición hacer una visita al establecimiento durante la Navidad. De hecho, es tan popular que mucha gente encarga sus menús especiales de navidad al KFC con seis semanas de antelación, y durante el propio día de Navidad las colas pueden llegar a ser de hasta 4 horas. Y si hablamos de postres, sin duda se lleva la palma la esponjosa tarta de bizcocho con nata y fresas, una estampa muy habitual durante la época, en gran parte por llevar los colores típicos de la Navidad, es decir, rojo y blanco.

En Japón, no se considera el día 25 como día festivo, aunque sí es cierto que todos los colegios y centros educativos tienen varios días de asueto, empezando por el 23 de diciembre, bastante más apretado que nosotros los occidentales. Durante Año Nuevo, los estudiantes también poseen un pequeño descanso para encarar con más ánimos la vuelta escolar. Es muy frecuente la visita al templo de cada región para pedir a los Dioses prosperidad, salud y felicidad, por lo que conviene ir con tiempo ya que se llenan muy rápidamente de gente dispuesta a entrar con buen pie en el año que llega.

Como no podía ser de otra forma, una de las visitas más típicas y obvias, sobre todo por los pequeños y las familias, es Disneyland Tokyo, el famoso parque ubicado en la capital. El período navideño del parque temático suele iniciarse a mediados de noviembre, y continúa hasta bien entrado enero. Sin embargo, el día 26 se retiran ya las decoraciones navideñas para hacer sitio a las preparaciones por el año nuevo. Es una época muy ajetreada, las reservas vuelan y todo el mundo quiere hacer una visita a sus personajes favoritos de la compañía.

El intercambio de regalos, sin embargo, no se realiza durante el propio día de Navidad, sino que ya el 24 las parejas se desean felices fiestas mediante la entrega mutua de detalles. Si hablamos propiamente de los regalos, los japoneses tienen un día durante el mes de diciembre que vendría a ser algo así como nuestro “amigo invisible” en el que se intercambian entre amigos y familias varios presentes.

Si estás pensando en visitar Japón durante el periodo navideño, estás de enhorabuena, porque las condiciones climáticas son ideales. No hace demasiado frío y apenas llueve. Además, la nieve presente en zonas altas resulta ideal para irse a esquiar o pasar un estupendo día rodeado de blanco. También es perfecto para visitar un onsen y aprovechar sus calientes y acogedores baños termales mientras contemplas el paisaje nevado.

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Sobre el autor...

Yer Wells

Lector de manga desde hace más de diez años y habitual redactor sobre este campo. Me maravillan las historias raras y busco sorprenderme en cada lectura. Lo mainstream no está reñido con la calidad.

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