CINE MANGA

Masaaki Yuasa, genio de la animación

Seguro que os suenan más que sobradamente nombres como Satoshi Kon, Mamoru Hosoda, Makoto Shinkai, Mari Okada y, por supuesto, Hayao Miyazaki. Grandes voces en el panorama de la animación nipona, cada una con sus propias formas de pensar, trabajar y desarrollar sus ideas. Junto a todos ellos, ha despuntado desde hace tiempo una figura que solo empieza ahora a ser conocida a pesar de que lleva numerosos años inmerso en el mundillo, realizando trabajos como productor, animador, creador de storyboards… Un todoterreno al que nada se le escapa.

¿Sabéis ya de quién estoy hablando? Efectivamente, de Masaaki Yuasa. A lo largo de este artículo, conoceréis un poco más a este creador y su prolífica obra.

Yuasa, nacido en 1965 en la provincia de Fukuoka, pronto comenzó a desarrollar un estilo propio en el mundo de la animación, tanto a la hora de contar sus ideas como de plasmarlas, con su peculiar narrativa y estilo. Llevado por esta autenticidad y el deseo de trabajar libremente sin ataduras y como le viniera en gana, creó junto a otros compañeros en 2014 el estudio bajo el que actualmente produce sus trabajos, Science Saru.

En sus inicios, Yuasa participó colaborando de forma activa en varios proyectos aquí y allá. Así, por ejemplo, fue el creador del opening de la quinta y sexta temporada de Shin-Chan, así como de los endings de la tercera y cuarta temporada. Posteriormente, ya de forma más presencial, colaboró junto a Shichiro Watanabe en la producción y dirección de algunos episodios de la conocida Space Dandy. Mientras estas colaboraciones le granjeaban réditos, aprovechó también para ir lanzando varios cortometrajes y largometrajes de cosecha propia para la televisión japonesa.

Sin embargo, su nombre no empezó a sonar con fuerza fuera de su país de origen hasta el lanzamiento de una de sus obras más conocidas e incluso considerada de culto por muchos, Mind Game (2004). Fue tal su calidad y potencial que incluso grandes animadores como Satoshi Kon pusieron el ojo en este creador, que empezaba a destacar en la industria muy tempranamente. En 2006, se emitió en Japón el peculiar anime Kemonozume, creado por Yuasa y producido por Madhouse, a pesar de que solo dirigió un par de episodios. Esta obra terminó por definir su estilo tan personal y lo consagró definitivamente como una de las figuras a tener muy cuenta en el mundo de la animación.

El propio Yuasa ha reconocido la influencia que ha tenido en su obra el peculiar estilo del animador norteamericano Tex Avery, conocido por personajes como Bugs Bunny o el pato Lucas. De él extrajo el gusto por el movimiento de figuras alargadas, esa fluidez a veces exagerada de sus personajes, que incluso parecen a veces deformados por la perspectiva, pero que imprime a sus obras de una naturalidad especial, abandonando por momentos el realismo para transmitir verdad, energía y vitalidad.

Y entonces llegó la controvertida Ping-Ping: The Animation, una obra que dividió al público en extremos opuestos. En esta obra, Yuasa consiguió, por un lado, desmontar del todo los arquetipos presentes en el género spokon, construyendo de cero sus propias bases y dándole un cariz muy distintivo a esta obra. Por otro lado, es quizá una de sus obras más arriesgadas en cuanto al estilo animado, que se deleita jugando con las perspectivas y los extraños ángulos de cámara para intentar transmitir el constante movimiento presente en sus partidos. Esta exploración de las formas de movimiento provocó que los espectadores alucinaran con esta curiosa forma de interpretar el género y pronto su nombre ganó todavía más notoriedad.

Como dato curioso, el mismo año que se estrenó en Japón Ping-Ping: The Animation, Yuasa colaboró en un episodio especial de Hora de Aventuras llamado “Cadena alimenticia”, donde continuó ofreciendo su particular manera de hacer las cosas y nos deleitó con diez minutos en los que se abrazaban el peculiar absurdo de la obra de Pendleton Ward y el existencialismo filosófico que impregna las obras de Yuaasa.

Pero este creador ya nos había sorprendido antes con una serie emitida para la televisión nipona llamada The Tatami Galaxy, toda una rareza audiovisual en la que el creador nos habla de esos deseos de cosas aparentemente imposibles, de los “y si…” presentes en nuestras vidas, de las miles de posibilidades que nos plantea la existencia mientras nosotros tratamos de dilucidar cuál puede ser la mejor opción. En esta obra se juega magistralmente con lo onírico en contraste con lo tangible, en un juego de luces y sombras por momentos absurdo que es uno de los trabajos más personales y más queridos del autor.

Más tarde, en 2017, llegaron Night is Short, Walk on Girl, una obra sobre el amor romántico desesperado de un chico que desea aprovechar sus últimos años de juventud para conquistar a su querida, aunque para eso tenga que sufrir toda clase de surrealistas desventuras y Lu Over the Garden Wall, una obra mucho más sencilla que nos habla de empatía, entendimiento y maduración personal, superando nuestros miedos.

Con el estreno en 2018 de Devilman Crybaby en Netflix fueron muchos los sorprendidos por esta nueva forma de ver e interpretar el gran clásico de Go Nagai. Una obra cargada de sangre, violencia, planos imposibles y que representa, a su vez, una critica a la sociedad, a la religión, a los llamados líderes corruptos. Una historia cargada de mensaje político y anti belicista bajo toda esa aparente máscara de sangre y brutalidad.

Y así llegamos a la actualidad, y es que este mismo año se ha estrenado en nuestros cines, gracias a Selecta Visión, la que es quizá la obras menos experimental y más, digámoslo así, mainstream, del autor. Ojo, esto no quita que Ride Your Wave sea una obra que sigue teniendo ese toque tan característico de Yuasa y que sea una historia que sabe cómo llegar al corazón en gran parte gracias a unos personajes tremendamente bien construidos y un simbolismo marca de la casa.

En el terreno de anime por televisión, Yuasa está a la batuta de Keep Your Hands Off, Eizouken!, una obra que supone una personal carta de amor del creador al mundo de la animación, una maravilla en la que además se nos van revelando, a través de un grupito de carismáticas estudiantes amantes de la animación, los entresijos tras la creación de una obra animada, sin caer nunca en lo excesivamente técnico y haciendo partícipe al espectador de todo de una forma sencilla y más que entretenida.

Por supuesto, me he dejado numerosas obras del autor sin mencionar, pero sirva este artículo para destacar algunos de los muchos logros que ha logrado este genio de la animación, del que esperamos seguir disfrutando durante muchos años más. ¿Qué obras conocéis de Yuasa? ¿Os gusta su peculiar estilo?

comparte-small

Sobre el autor...

Yer Wells

Lector de manga desde hace más de diez años y habitual redactor sobre este campo. Me maravillan las historias raras y busco sorprenderme en cada lectura. Lo mainstream no está reñido con la calidad.

Comentar

Publicar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *